Los abogados laboralistas más influyentes en internet

Aunque lo primero que pensamos cuando oímos o leemos la palabra “abogado” tiene que ver con los crímenes, en realidad una buena parte del Derecho se dedica a la resolución de conflictos de otro tipo, más bien administrativo, y en este ámbito destaca especialmente el derecho laboral, donde el abogado laboralista está especializado en asesorar y defender a las dos partes de un conflicto que, en este caso, enfrenta a empresas y trabajadores.

Pero son los que defienden a la parte “pequeña” de la disputa, es decir al trabajador, los que suelen llamar la atención de los medios al tratar de conseguir, con su mediación, que se repita la leyenda de la victoria de David sobre Goliath.

Algunos ejemplos destacables

Es el caso, por ejemplo, de Enrique Lillo, de Comisiones Obreras, que en 2015 consiguió que el Tribunal Supremo anulara el Expediente de Regulación de Empleo que había puesto en la calle a 15 trabajadores de la planta de Fuenlabrada de la mismísima Cola-Cola.

Tiene bastante éxito en las redes sociales Ana Díaz, aunque en su caso es más bien porque hace un uso extensivo de ellas y también escribe artículos de opinión para varios medios.

Sea como fuere, los de derecho laboral habitualmente son casos en los que ha habido alguna irregularidad en el proceso de despido de una o varias personas, o por lo menos se intenta demostrar que estas han tenido lugar, pero el principal problema es que las empresas suelen contar con recursos económicos suficientes para contratar, utilizando miles de euros, servicios de consultorías que redactan documentos con los que se pretenden justificar estas medidas llevadas a juicio.

Pero también los hay de otros tipos, que tienen que ver de todas formas con los derechos y el bienestar de los trabajadores. Es lo que ocurrió con Bernardo García, abogado laboralista de UGT, que consiguió que en los supermercados Makro se habilitara un comedor para los empleados.

Son pequeñas grandes victorias, pero la lucha es desigual, al tratarse de abogados pertenecientes a sindicatos luchando contra grandes bufetes de reconocido prestigio. Pero a veces también ocurre que abogados laboralistas de menor estatura económica se asocian en cooperativa para ganar fuerza.

Es el caso del Col·lectiu Ronda, creado en Barcelona en 1972 para defender a los trabajadores en los difíciles últimos años de la dictadura franquista, y que ya en democracia se afianzó. Hoy tiene 6 despachos en toda Cataluña y el año pasado abrió sede nada menos que en Madrid.

Se caracteriza porque, a pesar de su creciente importancia y su objetivo de trabajar conjuntamente con otras cooperativas, los únicos casos que acepta son los que considera que afectan a trabajadores desfavorecidos, y porque sigue siendo una cooperativa en la que casi todos sus abogados son socios y las decisiones se toman de forma asamblearia, teniendo el mismo peso el voto de un letrado con décadas de experiencia a sus espaldas que uno que está dando los primeros pasos de su carrera. Incluso se vota sobre el salario que recibe cada uno, que antes debe proponerlo y argumentarlo.

Publicado en Derechos

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